Mostrando entradas con la etiqueta Julián Casanova. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Julián Casanova. Mostrar todas las entradas

viernes, 11 de septiembre de 2026

EUROPA CONTRA EUROPA ( 1914-1945), por JULIÁN CASANOVA

 



EUROPA CONTRA EUROPA ( 1914-1945), por JULIÁN CASANOVA



El continente que se devoró a sí mismo

Hay libros de historia que ordenan el pasado como quien clasifica fichas en un archivo, y otros que lo arrojan sobre la mesa del lector como un mazazo de imágenes, fechas y voces que obligan a mirar de frente lo que durante décadas se ha preferido contemplar desde la distancia prudente del manual escolar. "Europa contra Europa (1914-1945)", del historiador Julián Casanova, pertenece sin duda a esta segunda estirpe. Publicado originalmente en 2011 y nacido de la experiencia docente del autor en universidades como Notre Dame y la New School for Social Research de Nueva York, el libro propone un recorrido por las tres décadas que transformaron el continente europeo en un escenario de guerras, revoluciones, dictaduras y exterminio, un periodo que Casanova denomina, siguiendo la estela de Arno J. Mayer, una auténtica "guerra de treinta años". No se trata, sin embargo, de una crónica militar ni de un catálogo de tratados y conferencias, sino de una historia que entrelaza la política, la sociedad, la cultura y la violencia para explicar cómo una civilización que se preciaba de ser la cuna del progreso y la razón acabó engendrando los sistemas más destructivos que la humanidad ha conocido.
El libro arranca con una imagen de poderosa simetría: el suicidio de Adolf Hitler en su búnker berlinés el 30 de abril de 1945 y el asesinato del zar Nicolás II y su familia en Ekaterimburgo el 17 de julio de 1918. Entre ambas muertes median apenas veintisiete años, un lapso en el que Europa pasó del viejo orden monárquico e imperial a la era de las masas, los partidos únicos y los líderes carismáticos. Casanova sitúa en la Primera Guerra Mundial la auténtica línea divisoria del siglo XX europeo, la ruptura traumática con un mundo dominado por la diplomacia, la nobleza terrateniente y las monarquías hereditarias. De aquella contienda surgieron el comunismo y el fascismo, dos fuerzas que se convirtieron primero en alternativas y después en polos de atracción para intelectuales, vehículos para la política de masas y viveros de nuevos líderes que, surgidos de la nada, propusieron rupturas radicales con el pasado. La destrucción y los millones de muertos, los cambios de fronteras, el impacto de la Revolución Rusa y los problemas de adaptación de millones de excombatientes están, según el autor, en el origen de la violencia y de la cultura del enfrentamiento que se instalaron en las sociedades de aquel convulso periodo.
La estructura del libro huye deliberadamente de la linealidad cronológica estricta para organizar el relato en torno a grandes procesos y protagonistas. El segundo capítulo, titulado con la elocuente expresión "La venganza de los siervos", se adentra en la Rusia zarista, una sociedad campesina donde el ochenta por ciento de la población vivía aislada de la estructura política, y narra cómo la guerra, el hambre y la crisis de autoridad desembocaron en la abdicación del zar, el Gobierno provisional de Kerenski y la conquista del poder por los bolcheviques en octubre de 1917. Casanova no idealiza la revolución ni la reduce a un golpe de Estado, pero tampoco oculta que del sueño emancipador se pasó con rapidez a la pesadilla del terror, la Checa, los campos de concentración y la edificación de un Estado de partido único. La guerra civil rusa, con sus diez millones de muertos entre combate, hambre y enfermedad, y el terror blanco y rojo que la acompañó, constituyen el laboratorio donde se ensayaron las formas de violencia política que después se extenderían por el continente.
El fascismo italiano ocupa el tercer capítulo, donde Casanova desmonta el mito de una toma del poder por asalto armado y muestra cómo Mussolini llegó a jefe de Gobierno en octubre de 1922 gracias a la negativa del rey Víctor Manuel III a reprimir la Marcha sobre Roma y al apoyo de industriales, terratenientes y sectores católicos conservadores. El libro sigue la trayectoria del régimen desde el squadrismo agrario de los primeros años hasta los Pactos de Letrán de 1929, la conquista de Etiopía con gas venenoso, la intervención en la guerra civil española y la fatal alianza con la Alemania nazi, que condujo a Italia a la derrota y al propio Mussolini a ser ejecutado y colgado boca abajo en la piazzale Loreto de Milán en abril de 1945. La República de Weimar y el ascenso de Hitler protagonizan el cuarto capítulo, donde el autor insiste en que el nombramiento del líder nazi como canciller en enero de 1933 no fue una fatalidad inevitable sino el resultado de un pacto entre el movimiento de masas nazi y las elites conservadoras, militares y económicas que buscaban destruir la democracia parlamentaria. La crisis de 1929, con seis millones de parados, y la fragmentación del sistema de partidos proporcionaron el espacio político que el nazismo necesitaba para despegar.
Uno de los capítulos más logrados es el dedicado a la guerra civil española, que Casanova presenta no como un conflicto local sino como una auténtica guerra civil europea, un escenario donde se cruzaron fascismo, comunismo y democracia, y donde combatieron decenas de miles de extranjeros en ambos bandos. El autor analiza con detalle la política de no intervención de Francia y Gran Bretaña, la ayuda decisiva de Hitler y Mussolini a Franco, la intervención soviética y las Brigadas Internacionales, y la larga dictadura que sobrevivió a la derrota de los fascismos en 1945. El sexto capítulo ofrece un panorama comparado de las dictaduras europeas, desde la Hungría de Horthy hasta la Grecia de Metaxas, pasando por Polonia, los países bálticos, los Balcanes y la Península Ibérica, mostrando que la crisis de la democracia no fue una excepción sino la norma en la Europa de entreguerras. El último capítulo, "Tiempo de odios", aborda la escalada de violencia que culmina en el Holocausto, los campos de exterminio, el Gulag soviético y las posguerras, con más de ochenta millones de muertos en el balance total del periodo.
Lo que distingue a "Europa contra Europa" de otras síntesis sobre el mismo periodo es la combinación de rigor académico y vocación narrativa. Casanova escribe con una prosa clara, directa, desprovista de jerga académica pero jamás simplista, que alterna el análisis estructural con el retrato de personajes concretos. El libro incorpora las aportaciones de la historiografía más reciente, desde Orlando Figes y Richard Overy hasta Mark Mazower e Ian Kershaw, y las integra en un relato propio que presta atención tanto a las grandes decisiones políticas como a la experiencia de quienes las sufrieron: los campesinos rusos que devoraban a sus muertos durante el hambre del Volga, los soldados de los Freikorps que remataban a culatazos a los espartaquistas, los brigadistas internacionales que cruzaban los Pirineos para combatir el fascismo, los judíos conducidos a las cámaras de gas de Auschwitz. El ritmo del libro es acumulativo, casi febril, como la propia época que describe, y la estructura temática permite al lector comprender las conexiones entre procesos que una narración puramente cronológica tendería a separar.
Julián Casanova, catedrático de Historia Contemporánea en la Universidad de Zaragoza, es uno de los historiadores españoles más reconocidos dentro y fuera de nuestras fronteras. Su trayectoria investigadora ha girado en torno a la historia social y política de la España del siglo XX, con especial atención a la Segunda República, la guerra civil y la dictadura franquista, pero también ha cultivado la historia comparada de Europa y el análisis de las guerras civiles y las revoluciones. Libros como "La Iglesia de Franco", "La historia de España en el siglo XX" (escrito junto a Carlos Gil) o sus estudios sobre la violencia política le han granjeado un prestigio sólido. En "Europa contra Europa", esa experiencia comparatista se pone al servicio de una obra que trasciende el marco nacional para situar la historia de España dentro del gran drama continental, mostrando que la guerra civil y la dictadura no fueron una anomalía aislada sino parte de un proceso europeo de destrucción de la democracia y ascenso del autoritarismo.
El libro encontrará su lector natural en quien busque una síntesis rigurosa y a la vez accesible de las tres décadas más violentas de la historia europea, en el estudiante universitario que necesite orientación en un periodo inabarcable, en el lector culto que desee comprender las raíces del mundo contemporáneo sin recurrir a la erudición intimidante del tratado académico. Sus mayores virtudes residen en la capacidad de Casanova para entrelazar narración y análisis, para mostrar que la historia no es una sucesión de hechos inevitables sino el resultado de decisiones humanas, y para recordar, en un tiempo en que la memoria se impone a la amnesia, que aquellos odios no pertenecen a un pasado remoto sino que dejaron huellas profundas en las sociedades que hoy habitamos. "Europa contra Europa" es, en definitiva, un libro sobre la fragilidad de la civilización, sobre lo delgada que resulta la línea que separa la democracia del abismo, y sobre la necesidad permanente de repensar aquella historia para que no vuelva a repetirse.




miércoles, 25 de marzo de 2026

HISTORIA DE ESPAÑA EN EL SIGLO XX, por JULIÁN CASANOVA y CARLOS GIL ANDRÉS

 

 

HISTORIA DE ESPAÑA EN EL SIGLO XX, por JULIÁN CASANOVA y CARLOS GIL ANDRÉS


Julián Casanova es catedrático de Historia Contemporánea en la Universidad de Zaragoza y profesor visitante en prestigiosas instituciones internacionales como la Universidad de Europa Central en Viena. Es uno de los historiadores españoles más reconocidos por su rigor en el estudio de la violencia política, el anarquismo y la guerra civil, siendo autor de obras fundamentales como La Iglesia de Franco o Europa contra Europa. Por su parte, Carlos Gil Andrés es un destacado historiador y profesor de enseñanza secundaria, doctor en Historia por la Universidad de Zaragoza, cuya labor investigadora se ha centrado en la sociología histórica del conflicto, el estudio de la Segunda República y la violencia insurgente. Juntos, han formado un tándem intelectual capaz de conjugar la profundidad de la investigación académica con una extraordinaria capacidad de síntesis y claridad pedagógica. Sus trabajos conjuntos se caracterizan por una visión renovadora que se aleja de los mitos nacionalistas y los relatos simplistas, integrando la historia de España en el contexto global de las transformaciones europeas contemporáneas.

Historia de España en el siglo XX es una obra de referencia que ofrece un análisis exhaustivo y equilibrado de la centuria más convulsa y transformadora de la trayectoria española. Los autores estructuran el relato huyendo del determinismo histórico, presentando el siglo XX no como una sucesión inevitable de desastres, sino como un periodo de intensas luchas por la modernización, la democracia y la justicia social en un entorno a menudo hostil. La sinopsis del libro recorre el colapso del sistema de la Restauración tras el desastre de 1898, analizando cómo la crisis del parlamentarismo oligárquico y el ascenso de nuevos movimientos sociales, como el anarquismo y el socialismo, prepararon el terreno para la dictadura de Primo de Rivera y la posterior llegada de la Segunda República.

El núcleo central de la obra aborda con maestría la década de los años treinta, desgranando las esperanzas reformistas de la República y las resistencias que estas generaron en los sectores tradicionales de poder, como la Iglesia, el Ejército y la gran propiedad agraria. El análisis de la Guerra Civil se aleja de la épica para centrarse en la naturaleza de la violencia, la intervención internacional y las fracturas internas de ambos bandos. Posteriormente, el libro ofrece una visión profunda de la larga dictadura franquista, distinguiendo entre los años de autarquía y represión brutal de la posguerra y el periodo de desarrollismo económico de los años sesenta, que generó las contradicciones sociales necesarias para el fin del régimen.

Los capítulos finales están dedicados a la Transición y la consolidación de la democracia. Casanova y Gil Andrés subrayan la importancia de la movilización social y el consenso político en la construcción del sistema constitucional de 1978, pero también señalan las asignaturas pendientes de la democracia española. La obra destaca por integrar la historia política con los cambios en la estructura social, el papel de las mujeres, la evolución económica y las transformaciones culturales, permitiendo al lector comprender cómo España pasó de ser un país mayoritariamente agrario y analfabeto a principios de siglo a convertirse en una democracia urbana y europea plenamente integrada en las estructuras internacionales. Es, en definitiva, un manual indispensable para entender la identidad de la España contemporánea a través de sus luces y sombras.






lunes, 23 de marzo de 2026

LA IGLESIA DE FRANCO, por JULIÁN CASANOVA

  

LA IGLESIA DE FRANCO, por JULIÁN CASANOVA




Julián Casanova es uno de los historiadores españoles más prestigiosos y con mayor proyección internacional, reconocido por su rigor analítico y su compromiso con la memoria histórica. Catedrático de Historia Moderna y Contemporánea en la Universidad de Zaragoza y profesor visitante en la Central European University de Viena, Casanova ha dedicado su carrera a estudiar los procesos de violencia política, las revoluciones y las dictaduras que marcaron el siglo veinte. Su formación se ha enriquecido con estancias en centros de élite como la Universidad de Columbia en Nueva York o el Institute for Advanced Study de Princeton, lo que le ha permitido desarrollar una perspectiva global y comparada de la historia europea.

Especialista en la Guerra Civil Española y el anarquismo, su labor investigadora destaca por integrar la historia social con el análisis de las estructuras de poder. Casanova es un autor capaz de combinar la profundidad académica con una capacidad divulgativa excepcional, colaborando habitualmente en medios de comunicación como El País o la Cadena SER. Ha sido miembro de la comisión de expertos encargada de la identificación de las víctimas de la Guerra Civil y el franquismo, y su obra ha sido traducida a varios idiomas, consolidándose como una autoridad indispensable para entender las fracturas ideológicas que definieron la modernidad. Su estilo se caracteriza por una prosa directa, honesta y desprovista de dogmatismos, siempre enfocada en dar voz a los procesos colectivos y a las víctimas de los grandes naufragios de la historia.

Publicada originalmente en el año dos mil uno, La Iglesia de Franco constituye una de las investigaciones más exhaustivas y valientes sobre la simbiosis absoluta que se estableció entre la institución eclesiástica y el régimen dictatorial surgido de la Guerra Civil. Julián Casanova realiza un análisis pormenorizado de cómo la Iglesia católica no solo apoyó el golpe de Estado de julio de mil novecientos treinta y seis, sino que se convirtió en el pilar ideológico fundamental para legitimar la violencia y la posterior arquitectura del Estado franquista bajo el concepto de "Cruzada".

El libro desmenuza los mecanismos de esta alianza a través de varios ejes temáticos fundamentales:

  • La Invención de la Cruzada: Casanova explica cómo la jerarquía eclesiástica transformó un golpe militar en una guerra santa. El autor documenta la elaboración de la Carta Colectiva de los Obispos de mil novecientos treinta y siete, un documento clave que justificó ante el mundo la sublevación como una respuesta necesaria para la supervivencia del catolicismo frente al "comunismo ateo".

  • El Nacionalcatolicismo: Se analiza la implantación de un modelo de Estado donde la religión y la patria eran conceptos inseparables. La Iglesia obtuvo a cambio el control casi total de la educación, las costumbres sociales y la moral pública, recuperando privilegios perdidos durante la Segunda República y convirtiéndose en el brazo espiritual de la represión.

  • La Legitimación de la Violencia: Uno de los puntos más críticos de la obra es el estudio del papel del clero en la retaguardia franquista. Casanova aporta datos sobre cómo muchos sacerdotes participaron activamente en la delación y en la justificación moral de los fusilamientos, considerando la eliminación del adversario político como una purificación necesaria para la nación.

  • Poder y Presupuesto: El libro detalla los beneficios materiales que la Iglesia recibió del régimen: subvenciones estatales, exenciones fiscales y la reconstrucción de templos, consolidando una estructura de poder que permeaba todas las capas de la administración pública.

La narrativa de Casanova huye del panfleto para centrarse en el documento y el dato estadístico. El autor muestra cómo esta relación no fue una mera coincidencia de intereses, sino una fusión orgánica que permitió al franquismo dotarse de una mística que otras dictaduras fascistas europeas no poseyeron con tal intensidad. Sin embargo, el libro también deja espacio para observar las grietas que, décadas después, comenzarían a aparecer en esta alianza, aunque el grueso del ensayo se centra en la etapa de plenitud del nacionalcatolicismo.

La Iglesia de Franco es una obra esencial para cualquier blog que busque ofrecer a sus lectores una visión rigurosa de la historia contemporánea de España. La capacidad de Julián Casanova para desvelar las estructuras de pensamiento y de poder de la época permite comprender que la dictadura no fue solo una cuestión de armas, sino también de símbolos y de una fe puesta al servicio de un orden político autoritario. Es un libro que invita a la reflexión necesaria sobre el papel de las instituciones religiosas en los conflictos civiles y sobre la larga sombra que aquel pacto proyectó sobre la sociedad española hasta bien entrada la Transición.




domingo, 22 de marzo de 2026

UNA VIOLENCIA INDÓMITA. EL SIGLO XX EUROPEO, por JULIÁN CASANOVA

  

UNA VIOLENCIA INDÓMITA. EL SIGLO XX EUROPEO, por JULIÁN CASANOVA


Julián Casanova es uno de los historiadores españoles más prestigiosos y con mayor proyección internacional, reconocido por su rigor analítico y su compromiso con la memoria histórica. Catedrático de Historia Moderna y Contemporánea en la Universidad de Zaragoza y profesor visitante en la Central European University de Viena, Casanova ha dedicado su carrera a estudiar los procesos de violencia política, las revoluciones y las dictaduras que marcaron el siglo veinte. Su formación se ha enriquecido con estancias en centros de élite como la Universidad de Columbia en Nueva York o el Institute for Advanced Study de Princeton, lo que le ha permitido desarrollar una perspectiva global y comparada de la historia europea.

Especialista en la Guerra Civil Española y el anarquismo, su labor investigadora destaca por integrar la historia social con el análisis de las estructuras de poder. Casanova es un autor capaz de combinar la profundidad académica con una capacidad divulgativa excepcional, colaborando habitualmente en medios de comunicación como El País o la Cadena SER. Ha sido miembro de la comisión de expertos encargada de la identificación de las víctimas de la Guerra Civil y el franquismo, y su obra ha sido traducida a varios idiomas, consolidándose como una autoridad indispensable para entender las fracturas ideológicas que definieron la modernidad. Su estilo se caracteriza por una prosa directa, honesta y desprovista de dogmatismos, siempre enfocada en dar voz a los procesos colectivos y a las víctimas de los grandes naufragios de la historia.

Publicada en dos mil veinte, Una violencia indómita es una obra magistral que propone una relectura del siglo veinte europeo a través del hilo conductor de la brutalidad sistemática. Julián Casanova se aleja de la visión de una Europa dividida entre democracias y totalitarismos para trazar un mapa integral de la violencia que comenzó mucho antes de mil novecientos catorce y cuyas réplicas llegaron hasta las guerras yugoslavas de final de siglo. El autor sostiene que la violencia no fue un accidente o un paréntesis en la civilización europea, sino una fuerza indómita alimentada por el colonialismo, el nacionalismo excluyente y las ideologías de exterminio.

El libro recorre los hitos de la centuria con una mirada transversal y comparada:

  • Las Raíces de la Barbarie: Casanova analiza cómo el desprecio por la vida humana se fraguó en las aventuras coloniales de las potencias europeas en África y Asia, donde se ensayaron métodos de control y exterminio que luego se aplicarían en suelo europeo.

  • La Gran Guerra y la Revolución: Se describe mil novecientos catorce no como un inicio, sino como la explosión de tensiones acumuladas que desataron un ciclo de violencia sin precedentes. El autor vincula la brutalización de las trincheras con el ascenso del bolchevismo y la respuesta paramilitar del fascismo y el nazismo.

  • El Apogeo del Terror: El análisis de la Segunda Guerra Mundial se centra en la "limpieza étnica" y el Holocausto, pero también en las hambrunas provocadas y las deportaciones masivas bajo el estalinismo. Casanova enfatiza que la violencia en este periodo fue total y eliminacionista, buscando la desaparición física del adversario ideológico o racial.

  • La Larga Sombra de la Guerra: La obra no termina con la caída de Berlín en mil novecientos cuarenta y cinco. El autor explora la violencia de la posguerra, las purgas en el bloque soviético, las guerras de descolonización y, finalmente, la implosión de Yugoslavia en los años noventa como el último gran estallido de odio étnico del siglo.

Julián Casanova profundiza en los mecanismos que hicieron posible esta violencia masiva, señalando la complicidad de las élites, el papel de las iglesias y la tecnificación de la muerte. El texto desmitifica la idea de una Europa inherentemente pacífica y culta, revelando cómo la modernidad y el progreso técnico fueron puestos al servicio de la destrucción a gran escala. La narrativa integra de forma equilibrada los grandes movimientos geopolíticos con el sufrimiento de los individuos, logrando que el lector comprenda la dimensión política de la tragedia sin perder de vista el coste humano.

Una violencia indómita es un ensayo fundamental para cualquier blog que busque ofrecer a sus lectores una visión crítica y fundamentada de nuestra historia reciente. La capacidad de Casanova para sintetizar décadas de conflictos en un relato coherente y lúcido permite entender que la paz de la que goza gran parte de Europa hoy es un logro frágil, construido sobre las cenizas de un siglo de una crueldad extrema. Es un libro que invita a la reflexión profunda sobre la responsabilidad ciudadana y los peligros de los discursos de odio que, de forma cíclica, intentan volver a domesticar la política europea.







EL PRECIO DEL TRONO, por PILAR URBANO

  EL PRECIO DEL TRONO, por PILAR URBANO El trono como deuda: una lectura de El precio del trono , de Pilar Urbano Introducción El precio del...