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sábado, 31 de mayo de 2025

ADA O EL ARDOR, por VLADIMIR NABOKOV

 


ADA O EL ARDOR, por VLADIMIR NABOKOV



Vladimir Nabokov es una de las figuras más deslumbrantes y complejas de la literatura universal del siglo XX. Nacido en San Petersburgo en 1899, en el seno de una familia aristocrática y culta, Nabokov creció rodeado de libros, arte y naturaleza, y desde niño mostró una extraordinaria precocidad intelectual. Aprendió inglés y francés antes incluso que el ruso, y su infancia transcurrió entre institutrices extranjeras, juegos de ajedrez y la contemplación de mariposas, pasión que heredó de su padre y que marcaría tanto su vida como su obra. El estallido de la Revolución Rusa obligó a la familia al exilio en 1919, primero a Inglaterra, donde estudió literatura francesa y rusa en el Trinity College de Cambridge, y luego a Alemania y Francia, donde comenzó a forjarse una reputación como escritor en ruso bajo el seudónimo de V. Sirin. La llegada del nazismo lo empujó a Estados Unidos en 1940, donde se nacionalizó y ejerció como profesor universitario en Wellesley y Cornell, al tiempo que alcanzaba la fama mundial con novelas como “Lolita”, “Pálido fuego” y, por supuesto, “Ada o el ardor”. Nabokov fue también un notable lepidopterólogo y ajedrecista, y su vida, marcada por el exilio, la erudición y la pasión estética, se prolongó hasta 1977, año de su muerte en Montreux, Suiza.

“Ada o el ardor”, publicada en 1969, es considerada por muchos críticos y lectores como la obra más ambiciosa y deslumbrante de Nabokov, una auténtica catedral literaria donde el autor despliega todo su virtuosismo verbal, su ironía, su erudición y su capacidad para el juego intelectual. La novela es, en apariencia, una historia de amor prohibido entre Van Veen y su prima Ada, que en realidad es también su hermana, pero bajo esta superficie escandalosa y apasionada se esconde una reflexión profunda sobre el tiempo, la memoria, el deseo y la identidad. Ambientada en un universo alternativo, Antiterra, que es a la vez un espejo deformado y paródico de la Tierra, la novela mezcla géneros y registros: es saga familiar, tratado filosófico, novela de formación, parodia de la literatura decimonónica y, sobre todo, un festín de referencias literarias, científicas y culturales.

El relato sigue la vida de Van y Ada desde la infancia hasta la vejez, y a través de sus encuentros y separaciones, Nabokov explora la intensidad del amor incestuoso, la voluptuosidad del recuerdo y la imposibilidad de fijar el pasado. El tiempo, que en la novela es tanto lineal como circular, se convierte en un personaje más: los protagonistas viven obsesionados por la reconstrucción de los momentos compartidos, por la búsqueda del paraíso perdido de la infancia y por la lucha contra el olvido. Nabokov utiliza una prosa exuberante, llena de juegos de palabras, alusiones intertextuales, descripciones sensuales y digresiones filosóficas, que convierten la lectura en una experiencia hipnótica y desafiante. El lector se ve arrastrado por una corriente de imágenes, emociones y pensamientos donde la frontera entre realidad y ficción, entre sueño y vigilia, se vuelve cada vez más difusa.

Uno de los aspectos más fascinantes de “Ada o el ardor” es su carácter de novela total: en sus páginas caben la ciencia y la poesía, la historia y la botánica, la metafísica y la sátira social. Nabokov se divierte parodiando a Tolstói, a Proust, a Freud y a los grandes novelistas rusos y franceses, pero también se entrega a la exploración de los grandes temas de la condición humana: el amor absoluto, la fugacidad de la vida, la construcción de la memoria, la identidad múltiple y la naturaleza del arte. La novela es, en este sentido, una meditación sobre el poder de la literatura para crear mundos, para desafiar el tiempo y para dar forma a la experiencia.

Entre las citas más memorables del libro, destaca: “El ardor es la memoria del deseo, y el deseo es la memoria del ardor.” En esta frase se condensa la obsesión central de la novela: la imposibilidad de separar el deseo del recuerdo, la manera en que el amor se alimenta de la evocación y la nostalgia. Otra cita esencial es: “La felicidad es la anticipación de la felicidad.” Aquí Nabokov juega con la paradoja del tiempo: lo que nos hace felices no es tanto la posesión como la espera, el anhelo, la promesa de un instante perfecto que nunca se deja atrapar del todo. Una tercera reflexión, de tono irónico y melancólico, afirma: “La vida es solo una breve interrupción de la nada.” Esta sentencia resume la visión existencial de la novela: la vida, con toda su intensidad y su belleza, es un paréntesis efímero en el vacío, y solo el arte y el amor pueden salvarnos, aunque sea momentáneamente, del olvido.

Cada una de estas citas revela la profundidad y la ambigüedad de la mirada nabokoviana. La primera subraya la circularidad del deseo y la memoria, la segunda explora la dialéctica entre presente y futuro, y la tercera enfrenta al lector con la fragilidad de la existencia. En todas ellas late la convicción de que la literatura, como el amor, es un acto de resistencia contra el tiempo y la muerte, un intento de fijar lo efímero y de transformar la experiencia en belleza.

“Ada o el ardor” es, en definitiva, una obra monumental, exigente y deslumbrante, que desafía al lector a perderse en sus laberintos y a dejarse seducir por su música verbal. Nabokov logra aquí la hazaña de crear un universo propio, donde el lenguaje es a la vez espejo y laberinto, y donde cada página es una invitación al asombro, a la reflexión y al goce estético. Leer “Ada o el ardor” es adentrarse en un mundo donde el tiempo se pliega y se despliega, donde el amor es absoluto y peligroso, y donde la literatura se convierte en la más alta forma de la vida. Nabokov, con su genio y su ironía, nos recuerda que el verdadero arte no ofrece respuestas fáciles, sino que multiplica las preguntas y nos invita a mirar el mundo con ojos nuevos, siempre atentos al misterio y al milagro de la existencia.



jueves, 13 de julio de 2023

ADA O EL ARDOR, DE VLADIMIR NABOKOV








Vladimir Nabokov fue un escritor, traductor, entomólogo y profesor ruso-estadounidense, nacido en San Petersburgo el 22 de abril de 1899 y fallecido en Montreux el 2 de julio de 1977. Es considerado uno de los más grandes novelistas del siglo XX y un maestro del estilo, la ironía y la imaginación.

Nabokov pertenecía a una familia aristocrática y culta, que le proporcionó una educación esmerada en varios idiomas, entre ellos el inglés y el francés. Desde niño mostró su talento para la literatura y la entomología, especialmente por las mariposas. En 1917, tras la Revolución rusa, su familia tuvo que exiliarse en Europa. Nabokov estudió en Cambridge y luego se instaló en Berlín, donde se casó con Vera Slonim, con quien tuvo un hijo, Dmitri.

Nabokov escribió sus primeras obras en ruso, bajo el seudónimo de Vladimir Sirin. Entre ellas destacan La defensa (1930), Desesperación (1934) e Invitación a una decapitación (1936). En 1937 se trasladó a París y en 1940 a Estados Unidos, donde comenzó a escribir en inglés. Allí trabajó como profesor de literatura rusa y europea en varias universidades, entre ellas Cornell.

Nabokov alcanzó la fama mundial con su novela Lolita (1955), que narra la obsesión de un hombre maduro por una niña de doce años. La novela causó escándalo y controversia por su tema, pero también fue elogiada por su brillantez estilística y su complejidad narrativa. Otras novelas importantes de Nabokov son Pnin (1957), Fuego pálido (1962), Ada o el ardor (1969) y La dádiva (1972). También escribió relatos, poemas, ensayos, crítica literaria y autobiografía.

Nabokov fue también un reconocido traductor y estudioso de otros autores, como Aleksandr Pushkin, Fiódor Dostoyevski o Franz Kafka. Asimismo, fue un experto lepidopterólogo y compositor de problemas de ajedrez.

En 1961 regresó a Europa y se estableció en Suiza, donde murió a los 78 años. Su obra ha sido traducida a numerosos idiomas y ha influido en generaciones de escritores.

Ada o el ardor es una novela que narra la historia de amor entre Van y Ada, dos primos hermanos nacidos y criados en el país ficticio de Antiterra. Van es el hijo de un rico empresario americano y Ada es la hija de una familia aristocrática rusa. A pesar de sus diferencias, los dos primos se enamoran rápidamente y se casan.

La novela tiene la forma de un memorial escrito por Van cuando tiene noventa años, con las anotaciones al margen de Ada y de un editor anónimo. La novela está dividida en cinco partes que abarcan desde 1870 hasta 1967.

La primera parte cuenta el inicio del romance entre Van y Ada cuando tienen catorce y doce años respectivamente. Se conocen en Ardis, la mansión campestre de los Veen, donde pasan el verano junto con sus padres y sus hermanos menores: Lucette, la hermanastra de Ada; Aqua, la madre loca de Van; Demon, el padre común de ambos; Marina, la madre común de ambos; y Dan Veen, el tío abuelo que posee Ardis. Van y Ada descubren su pasión mutua y mantienen encuentros sexuales clandestinos en los jardines y las habitaciones de Ardis.

La segunda parte relata la separación forzosa de los amantes cuando Van se va a estudiar a Cambridge y Ada se queda en Ardis. Se comunican por cartas cifradas que envían a través de Cordula de Prey, una amiga común. Van visita a Ada en varias ocasiones, pero sus encuentros son breves e insatisfactorios. Mientras tanto, Lucette se enamora de Van y trata de seducirlo, pero él la rechaza. Van también conoce a Percy de Prey, el hermano de Cordula y el prometido de Ada, un joven arrogante y violento que lo desafía a un duelo.

La tercera parte narra el reencuentro de Van y Ada en Manhattan, donde él trabaja como psiquiatra y ella como actriz. Se alojan en el hotel Tobak, donde reanudan su relación. Allí se enteran de que son hermanos y no primos, ya que Demon y Marina son sus padres biológicos. Lejos de escandalizarse, se alegran de su parentesco y deciden vivir juntos. Sin embargo, su felicidad se ve amenazada por la aparición de Lucette, que se ha convertido en una famosa presentadora de televisión y que sigue obsesionada con Van. Lucette intenta suicidarse lanzándose desde la ventana del hotel, pero sobrevive.

La cuarta parte cuenta la separación voluntaria de los amantes cuando deciden viajar por el mundo por separado. Van visita varios países de Europa y Asia, donde se dedica a la entomología y al estudio de las mariposas. Ada recorre América del Sur y África, donde se dedica al cine y a la fotografía. Se escriben cartas llenas de amor y humor, pero también de celos y reproches. Van tiene algunas aventuras con otras mujeres, pero ninguna le hace olvidar a Ada. Ada también tiene algunos amantes, pero ninguno le hace olvidar a Van.

La quinta parte narra el reencuentro definitivo de los amantes cuando tienen sesenta años. Se instalan en una casa en Kalugano, cerca de Ardis, donde viven felices y tranquilos. Allí reciben la visita de sus familiares y amigos: Demon, Marina, Dan Veen, Cordula, Percy (que ha perdido una pierna en la guerra), Blanche (la hija ilegítima de Demon y Lucette), Kim Beauharnais (el hijo ilegítimo de Ada y un cineasta francés) y Ardeur (el hijo ilegítimo de Van y una bailarina japonesa). También reciben la visita del fantasma de Lucette, que les pide perdón por haberlos molestado.

La novela termina con un epílogo que resume el futuro de los personajes principales. Van y Ada viven hasta los noventa años, dedicados a la literatura y al arte. Escriben sus memorias conjuntas, tituladas Ada o el ardor, que son editadas por un misterioso señor U (que podría ser el propio Nabokov). Mueren juntos en un incendio provocado por un rayo que cae sobre su casa.

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