EL DILEMA.600 DÍAS DE VÉRTIGO, por JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ ZAPATERO
El peso de decidir: Zapatero y la anatomía de un dilema Hay libros que se escriben desde la distancia serena del recuerdo y otros que parecen redactados todavía con el pulso acelerado de quien acaba de soltar un peso insoportable. "El dilema. 600 días de vértigo" pertenece a esta segunda estirpe, aunque su autor haya esperado un tiempo prudencial antes de publicarlo. José Luis Rodríguez Zapatero, presidente del Gobierno de España entre 2004 y 2011, entrega aquí un testimonio en primera persona sobre la gestión de la crisis económica más devastadora desde la Gran Depresión, un relato que no aspira a ser unas memorias convencionales ni un ensayo académico, sino algo más raro y más valioso: la confesión razonada de un hombre que tuvo que tomar decisiones que contradecían sus propias convicciones para evitar lo que consideraba un mal mayor. El libro arranca en mayo de 2010, el mes en que Grecia fue rescatada y España se vio obligada a aplicar recortes sociales sin precedentes, y desde ese epicentro se expande hacia atrás y hacia adelante, abarcando desde el estallido financiero de 2008 hasta la cumbre del G-20 en Cannes en noviembre de 2011, pasando por la recesión, los estímulos fiscales, la crisis de la deuda soberana, las cartas secretas del Banco Central Europeo y la reforma exprés de la Constitución. Lo que el lector tiene entre manos no es un ajuste de cuentas ni una hagiografía, sino el mapa detallado de una encrucijada política y moral que marcó a toda una generación. La premisa del libro es tan sencilla como demoledora: un presidente socialista, elegido para ampliar derechos y blindar el Estado de bienestar, se ve forzado a recortar salarios públicos, congelar pensiones, suprimir el cheque bebé y frenar la Ley de Dependencia porque, de no hacerlo, España corre el riesgo de perder su capacidad de financiarse y caer en un rescate que habría supuesto la intervención de su economía. Ese es el dilema que da título a la obra y que Zapatero describe como una intersección donde sus ideas y compromisos se bifurcaban de manera irremediable. A partir de esa noche del 9 de mayo de 2010, en la que autorizó por teléfono a su vicepresidenta Elena Salgado a comprometer una reducción del déficit de 15.000 millones de euros, comienza una maratón de seiscientos días en la que cada amanecer trae una nueva amenaza: la prima de riesgo como un monitor cardíaco permanente, los rumores de rescate, las cumbres europeas donde se decide el destino de países enteros en cenas de madrugada, las votaciones parlamentarias que se ganan por un solo voto. Los personajes que pueblan estas páginas son los líderes que marcaron aquella época: una Angela Merkel rocosa y determinante, un Nicolas Sarkozy vehemente que ejerce de bisagra entre el norte y el sur de Europa, un Jean-Claude Trichet que esgrime gráficos de salarios públicos y advierte sobre tres billones de dólares dispuestos a atacar el euro, un Barack Obama que reconoce con resignación la impotencia de los gobiernos frente a los mercados, un Yorgos Papandréu que resiste con dignidad el calvario griego hasta que la realidad lo desborda, y un Mariano Rajoy que espera su turno mientras el país se desangra en las listas del paro. Lo que distingue a este libro de otros testimonios políticos es su capacidad para convertir la aridez de la política económica en materia narrativa. Zapatero escribe con una prosa contenida, a veces casi ascética, que sin embargo deja traslucir la tensión física de los momentos decisivos: la noche en vela antes del discurso del 12 de mayo, el trayecto en coche hacia el Congreso mirando a los ciudadanos que caminan por Madrid sin saber lo que les espera, los quince segundos eternos de la votación del decreto ley, la llamada de Trichet un viernes de agosto que cambia el rumbo del país. El autor recurre a metáforas que iluminan sin simplificar: la crisis de deuda como un ataque sorpresa a Pearl Harbor financiero, la prima de riesgo como un monitor Holter instalado en el pecho del país, los mercados como aves de Hitchcock sobrevolando su cabeza. El ritmo del libro es deliberadamente irregular, acumulativo, como la propia crisis que describe: hay pasajes de reflexión pausada sobre la naturaleza del euro y la globalización, y otros de tensión casi cinematográfica, como la cena de Cannes donde Sarkozy, Merkel, Obama y las instituciones europeas someten a Italia a una presión descarnada mientras España observa en silencio, agradecida de no ser la protagonista de aquella noche. La estructura no cronológica, que comienza por el clímax de mayo de 2010 y luego retrocede a 2008 para avanzar de nuevo, reproduce la experiencia vivida de Zapatero: siempre que alguien le preguntaba por la crisis, empezaba por ese mes fatídico. Entre los documentos más valiosos que el libro saca a la luz se encuentran las cartas cruzadas entre Trichet y Zapatero los días 5 y 6 de agosto de 2011, un intercambio epistolar que funcionó como un pacto tácito: el BCE compraría deuda española a cambio de reformas laborales y fiscales concretas. Zapatero las publica íntegras, en inglés y en español, consciente de que constituyen una pieza esencial para entender cómo se gestionó la crisis y hasta qué punto la independencia del Banco Central convivía con una interlocución política intensa. También revela que Dominique Strauss-Kahn le propuso en junio de 2010, en la propia Moncloa, que España solicitara una línea de financiación precautoria del FMI, una invitación al rescate que Zapatero rechazó en el acto y que nunca se hizo pública. Estos episodios, junto al relato de la votación parlamentaria del 27 de mayo de 2010, donde el decreto de recortes se aprobó por 169 votos a favor y 168 en contra tras una negociación agónica con CiU, constituyen el corazón documental de una obra que combina la confesión personal con la aportación historiográfica. José Luis Rodríguez Zapatero pertenece a la generación que alcanzó la mayoría de edad junto a la democracia española. Nacido en 1960, construyó su carrera política en el Partido Socialista Obrero Español, del que fue secretario general antes de llegar a la presidencia del Gobierno en 2004. Durante su primera legislatura impulsó políticas de ampliación de derechos sociales, igualdad de género y protección del Estado de bienestar que le granjearon una sólida base de apoyo. La segunda legislatura, iniciada en 2008, quedó devorada por una crisis que nadie anticipó en su magnitud. En "El dilema", Zapatero asume errores propios con una franqueza poco habitual en la literatura política: reconoce la tardanza en pronunciar la palabra "crisis", admite que no suprimió la desgravación fiscal por compra de vivienda cuando pudo hacerlo en 2006, y acepta que el nuevo sistema de financiación autonómica añadió dos puntos de déficit en el peor momento posible. Pero también defiende con datos y convicción las decisiones que tomó: el Plan E como estímulo necesario, la protección del desempleo como línea roja que nunca cruzó, la reforma constitucional del artículo 135 como escudo para preservar la soberanía española. Su voz no es la de un técnico ni la de un ideólogo, sino la de un político que cree en la deliberación democrática y que se vio obligado a decidir en horas lo que en circunstancias normales requeriría meses de debate. Este libro encontrará su lector natural en quien desee comprender, desde dentro, cómo se gestionó la crisis que reconfiguró España y Europa entre 2008 y 2011. Interesará a quienes estudian economía política, a los aficionados a la historia reciente, a los ciudadanos que vivieron aquellos años y quieren ordenar el caos de recuerdos, titulares y miedos que entonces los atenazaron. Pero también puede emocionar a quien simplemente busque el retrato de un ser humano en el ejercicio extremo del poder, alguien que confiesa haber llorado con los datos del paro, que recuerda el grito de "no nos falles" de la noche de marzo de 2004 y se pregunta, seis años después, si aquella mañana de mayo les falló. La mayor virtud de "El dilema" no es la revelación de secretos, que los hay, sino la honestidad con la que su autor expone la fragilidad del liderazgo democrático en un mundo donde los mercados deciden en segundos lo que los parlamentos necesitan semanas para debatir. Es, en última instancia, un libro sobre la responsabilidad: la de quien gobierna, la de quienes exigen respuestas, y la de una sociedad entera que debe levantarse y volver a empezar.


